Los pacientes con azoospermia también pueden ser padres
La azoospermia, que se da en el 1% de los hombres, es una enfermedad que suele ser tratable.
¿Qué es la azoospermia y cuáles son sus tipos?
La azoospermia, también conocida como “esperma cero”, es una enfermedad en la que no hay espermatozoides en el semen. Si no hay espermatozoides vivos en el semen, la persona no puede tener un bebé por métodos naturales. Sin embargo, gracias a los métodos de tratamiento desarrollados, los pacientes con azoospermia también pueden tener un bebé.
Hay tres tipos de azoospermia:
Azoospermia pretesticular (no obstructiva): Causada por anomalías en la producción de hormonas responsables de la producción de espermatozoides.
Azoospermia testicular (no obstructiva): Causada por anomalías en la función o estructura de los testículos.
Azoospermia postesticular (obstructiva): Ocurre cuando hay problemas con la eyaculación debido a una obstrucción en los órganos reproductores.

¿Cuáles son los síntomas de la azoospermia y cómo reconocerla?
La azoospermia puede no causar ningún síntoma hasta que han fracasado los intentos de conseguir un embarazo. Si ha experimentado síntomas anteriormente, pueden deberse a causas subyacentes, como desequilibrios hormonales o trastornos cromosómicos genéticos. Sin embargo, si experimenta algún síntoma, éstos son: disminución del deseo sexual, disfunción eréctil, glándula, hinchazón y molestias alrededor de los testículos, pérdida de vello facial y corporal.
Para diagnosticar la azoospermia, debe realizarse un espermiograma, es decir, una prueba de espermatozoides. Sin embargo, no debe haber relaciones sexuales ni masturbación durante los 3 días anteriores a esta prueba. No es necesario prolongar este periodo para aumentar el recuento de espermatozoides. Si se prolonga el tiempo, aumentará el recuento de espermatozoides, pero disminuirán su movilidad y calidad. El 4º día, el candidato acude al centro y eyacula en un recipiente estéril que se le proporciona, y la muestra tomada se evalúa en el laboratorio y se informa del recuento de espermatozoides.
Además de la prueba del espermiograma, también se utilizan análisis de sangre para evaluar los niveles hormonales o los problemas genéticos, ecografías para ver el escroto y otras partes de los órganos reproductores, escáneres cerebrales para controlar los problemas del hipotálamo o la hipófisis, y biopsias para examinar mejor la producción de esperma.
Además del reconocimiento médico, se examinará el historial médico de la persona. Los antecedentes de fertilidad, los antecedentes familiares, las enfermedades de la infancia, diversas intervenciones quirúrgicas en la zona pélvica o los órganos reproductores, los antecedentes de infecciones, los tratamientos como la radioterapia o la quimioterapia, la medicación, el abuso de drogas o alcohol, las enfermedades recientes con fiebre, la exposición reciente a altas temperaturas son información importante para el diagnóstico.
¿Cuáles son las causas de la azoospermia?
En los pacientes con azoospermia, la producción de espermatozoides tiene lugar en los testículos, pero esta obstrucción plantea un problema, ya que los espermatozoides no pueden expulsarse con el semen debido a la obstrucción de los conductos de conducción, o bien la producción de espermatozoides puede estar alterada en el organismo debido a trastornos en la producción de espermatozoides, es decir, a un voladizo testicular congénito (testículo no descendido – criptorquidia), trastornos genéticos, deficiencias hormonales, determinadas infecciones y radiación.

¿Cómo se trata la azoospermia?
Para el tratamiento de la azoospermia, primero debe revelarse la causa de la enfermedad. Una vez realizados los análisis para el diagnóstico y tras el examen del médico especialista en urología, se determina el tratamiento que debe aplicarse.
Si la azoospermia se debe a una obstrucción, se abre la obstrucción de los conductos mediante cirugía y se permite que los espermatozoides salgan y se espera un embarazo de forma natural tras la apertura de los conductos. En caso de azoospermia causada por un trastorno de la producción, los espermatozoides necesarios para el tratamiento de FIV se recogen de los testículos mediante un procedimiento quirúrgico denominado micro-TESE. Durante el procedimiento de micro-TESE, los conductos que pueden producir espermatozoides se detectan en el testículo con un microscopio quirúrgico y se toman muestras de estas zonas. La micro-TESE evita dañar el testículo al tomar pequeños trozos del mismo y aumenta la probabilidad de encontrar espermatozoides.
El diagnóstico de azoospermia puede inquietar al paciente, pero esto no significa que sea biológicamente imposible tener un bebé. Si el tratamiento de la azoospermia no da resultados positivos, puede aplicarse un tratamiento de fecundación in vitro.